Hay personas que transforman los espacios solo con habitarlos, y Marina es una de ellas.
Calma, sensibilidad y una forma de entender la vida que pone el bienestar en el centro. Frente al ruido y las prisas, Marina elige parar y habitar con intención.
Una filosofía que conecta profundamente con nuestra forma de hacer las cosas: valorar y respetar los procesos, apostar por la calidad y dar importancia a aquello que perdura.
Durante trece años vivió fuera de Mallorca, trabajando como veterinaria. Hasta que sintió que necesitaba cambiar el rumbo y mirar la vida de otra manera. Se formó como instructora de pilates y, entonces, lo tuvo claro: su proyecto debía nacer en la isla. Volver a sus raíces era también volver a sí misma.
El espacio que eligió para emprender fue una antigua caballería. Desde el primer momento sintió una conexión especial con el lugar.
“Donde ha habido animales siempre queda algo bonito, algo especial.”
Esa esencia permanecía allí, y supo que era el sitio perfecto para dar forma a su estudio. Un espacio con carácter y sensibilidad donde el cuerpo y la mente encuentran pausa, y donde hemos tenido la suerte de colocar algunos de nuestros muebles.
“El concepto hogar lo es todo. Es mi lugar seguro, mi refugio, y donde me siento más conectada conmigo misma.”
Esa misma visión la ha llevado a trasladar la calidez del hogar a su espacio de trabajo. Porque los materiales, las texturas y las piezas que nos rodean influyen directamente en cómo nos sentimos y en cómo habitamos cada lugar.
En su estudio todo respira coherencia. Cada detalle acompaña su manera de vivir. Y confirma algo esencial: cuando un espacio está alineado contigo, se convierte en una extensión de tu propia calma.
“Ser embajadora de Lavila me inspira mucho. Comparto sus valores y me encanta haber podido convertir mi espacio de trabajo en hogar gracias a sus diseños.”
Para Marina, rodearse de piezas con alma no es solo una elección estética, sino una forma de vivir.
“Me gusta darle valor a aquello que es artesano, a lo que se ha hecho con amor y con cuidado. Que una marca como Lavila transmita esos valores me hace sentir muy identificada.”


